Cuánto consume un frigorífico, y cuánto te cuesta de verdad al año

Un frigorífico combi corriente —300 litros, clase E— consume entre 195 y 243 kWh al año: unos 0,60 kWh al día y 2,74 € al mes a 0,15 € el kilovatio-hora. No es una media copiada de ningún sitio: es lo que da la fórmula del Reglamento delegado (UE) 2019/2016 para ese aparato. Unamini nevera de 90 litros baja a 77 kWh al año, y unamericano de 530 litros sube a 281 kWh.
Pero esa cifra no es la tuya, y ninguna media lo será: lo que gasta tu frigorífico está impreso en su etiqueta, en kWh/annum. Métela en la calculadora de aquí abajo con el precio de tu factura y tendrás tu número exacto. Si ya no tienes la etiqueta, la segunda pestaña lo estima a partir de la letra y los litros.
Tu frigorífico es el único aparato de la casa que no se apaga nunca. Está enchufado las 8.760 horas del año, y aun así lo que gasta cabe en un solo número que ya tienes. Lo que casi nadie explica es de dónde salen las cifras cuando ese número no está a mano.
Aquí la estimación no es una media por clase: es la fórmula del propio reglamento europeo. El Reglamento delegado (UE) 2019/2016 publica en su anexo II, cuadro 1, y anexo IV, punto 4 el consumo de referencia de cualquier aparato de frío, y solo necesita datos que están en la ficha de tu modelo — los litros de cada compartimento, las puertas, el desescarche y si va encastrado. No hay ningún coeficiente sacado de nuestros aparatos.
Y como no le debe nada al muestreo, nuestros 8 frigoríficos verificados pasan a ser lo que deben ser: un control. A 7 de los 8 la fórmula les devuelve exactamente la letra que declara su fabricante, y 5 de ellos aciertan por menos de 2 kWh al año — sobre consumos de más de 142. Al otro, el Haier 3D 60 HTR3619ENMN, no: le salen 101,0 de índice cuando su clase E termina en 100. Más abajo está el porqué, sin maquillar.
Calcula lo que te cuesta tu frigorífico
Si tienes el dato de tu etiqueta, el resultado es exacto. Si no la tienes, la segunda pestaña lo estima a partir de la letra y los litros, y te dice hasta dónde llega esa estimación.
¿Tienes a mano la etiqueta energética?
Empieza en el valor central de los aparatos que hemos verificado. Cámbialo por el del tuyo.
Un frigorífico está enchufado todo el año, así que su etiqueta ya da un consumo anual. No hay nada más que rellenar aquí.
0,15 € es la hipótesis que usamos en todos nuestros artículos, no un precio medido. El tuyo está en tu factura, en el término de energía: divide el importe entre los kWh consumidos y tendrás tu cifra real, impuestos incluidos.
Te cuesta al año
35,85 €
2,99 € al mes
Consume al año
239 kWh
En 10 años
358,50 €
Sin contar subidas de la luz
Dónde queda tu aparato
De los 8 frigoríficos cuyo consumo hemos verificado con el fabricante, 3 gastan menos que el tuyo y 4 gastan más. El más sobrio, el Siemens iQ300 KG49NXIBF, te ahorraría 14,55 € al año — 145,50 € en 10 años.
| Modelo | kWh al año | kWh/año | Al año |
|---|---|---|---|
| Siemens iQ300 KG49NXIBF | 142 | 142 | 21,30 € |
| Siemens iQ500 KG49EAICA | 163 | 163 | 24,45 € |
| Samsung RB38C600DSA | 211 | 211 | 31,65 € |
| Bosch Serie 2 KGN36NWEA | 239 | 239 | 35,85 € |
| Gorenje N 619EAXL4 | 243 | 243 | 36,45 € |
| Haier 3D 60 HTR3619ENMN | 265 | 265 | 39,75 € |
| Haier Cube 83 HCR3818ENMM | 290 | 290 | 43,50 € |
| Samsung Bespoke RF24BB620ES9 | 338 | 338 | 50,70 € |
| Tu aparato | 239 | 239 | 35,85 € |
Consumos declarados por el fabricante o por el registro europeo EPREL, verificados uno a uno en nuestro análisis de frigoríficos. Los aparatos cuyo consumo no pudimos confirmar con el fabricante no entran en esta tabla.
Cuánto consume un frigorífico al día, al mes y al año
Un frigorífico no se apaga, así que su etiqueta declara directamente un consumo anual. El resto son divisiones, y conviene tenerlas hechas porque casi nadie piensa su factura en años. Busca en la tabla el formato que más se parezca al tuyo: estas cifras no salen de ningún catálogo ni de ninguna media recogida por ahí, están calculadas una a una con la fórmula del Reglamento delegado (UE) 2019/2016.
| Formato | Litros (frigo + cong.) | Al día | Al mes | Al año | Coste al mes |
|---|---|---|---|---|---|
| Mini nevera o bajo encimera | 90 + 0 | 0,21 kWh | 6,4 kWh | 77 kWh | 0,97 € |
| Una puerta, sin congelador | 180 + 0 | 0,24 kWh | 7,2 kWh | 87 kWh | 1,09 € |
| Combi pequeño | 150 + 60 | 0,52 kWh | 15,8 kWh | 189 kWh | 2,36 € |
| Combi estándar | 200 + 100 | 0,60 kWh | 18,2 kWh | 219 kWh | 2,74 € |
| Combi grande | 250 + 120 | 0,65 kWh | 19,8 kWh | 237 kWh | 2,96 € |
| Americano (side by side) | 350 + 180 | 0,77 kWh | 23,4 kWh | 281 kWh | 3,52 € |
| Congelador vertical | 0 + 200 | 0,55 kWh | 16,6 kWh | 199 kWh | 2,49 € |
Cómo se lee esta tabla, porque importa. Los litros de cada formato son una configuración corriente elegida por nosotros, redondeada a la decena: son una hipótesis de presentación, no una medida. Lo que no es hipótesis es el cálculo: para cada formato aplicamos la fórmula del Reglamento delegado (UE) 2019/2016 y la clase E, que es un tramo de índice y no un número — la cifra que ves es su punto medio. Un combi estándar de clase E, por ejemplo, va de 195 a 243 kWh al año. Si tus litros o tu letra son otros, la calculadora de arriba rehace la cuenta con los tuyos. Coste a 0,15 € el kilovatio-hora.
Lo que gasta cada letra en un frigorífico de 300 litros
Con el volumen fijo, la letra vuelve a ordenar las cosas — y esta vez la comparación es legítima, porque el tamaño ya no interviene. Estos son los intervalos que impone el Reglamento delegado (UE) 2019/2016 al combi estándar de la tabla anterior: 200 litros de frigorífico y 100 de congelador, 2 puertas, No Frost y de libre instalación. Su consumo de referencia, el SAE, es de 243,3 kWh al año, y cada tramo de índice del texto lo multiplica.
El reparto entre los dos compartimentos importa tanto como el total, y es lo que ninguna otra tabla de esta búsqueda recoge: cien litros de congelador pesan más del doble que cien de frigorífico en el cálculo, porque hay que bajarlos -18 °C en lugar de 4. Por eso la tabla de arriba te pide el formato y no solo los litros, y por eso la calculadora te pide los dos volúmenes por separado.
| Letra | Índice de eficiencia | kWh al año | Coste al año | En 10 años |
|---|---|---|---|---|
| Clase A | hasta 41 | menos de 100 | menos de 14,96 € | menos de 149,60 € |
| Clase B | de 41 a 51 | 100 – 124 | 16,78 € | 167,85 € |
| Clase C | de 51 a 64 | 124 – 156 | 20,98 € | 209,81 € |
| Clase D | de 64 a 80 | 156 – 195 | 26,27 € | 262,71 € |
| Clase E | de 80 a 100 | 195 – 243 | 32,84 € | 328,39 € |
| Clase F | de 100 a 125 | 243 – 304 | 41,05 € | 410,49 € |
| Clase G | más de 125 | más de 304 | más de 45,61 € | más de 456,10 € |
Tramos de índice del Reglamento delegado (UE) 2019/2016, anexo II; consumos calculados con su anexo IV para 300 litros, y el coste a 0,15 € el kilovatio-hora. Ninguna de estas siete filas sale de un aparato que vendamos: las siete salen del texto legal, y valen igual para un modelo que no hayamos visto nunca.
La lectura que importa a quien está a punto de comprar: pasar de una clase E a una clase B en ese tamaño ahorra del orden de 16,05 € al año, 160,55 € en 10 años. Es dinero de verdad, y aun así rara vez cubre por sí solo lo que separa a los dos aparatos en la tienda. Esa cuenta, con precios reales y modelos concretos, está en nuestro análisis de frigoríficos.
Dos frigoríficos con la misma letra pueden gastar un 49 % distinto
Aquí es donde casi todo el mundo se equivoca, y no por descuido: la etiqueta invita al error. La letra no mide un consumo, mide una proporción. El Reglamento delegado (UE) 2019/2016 la calcula dividiendo el consumo anual del aparato entre un consumo de referencia que depende de su volumen. Dos frigoríficos de tamaños distintos pueden lucir la misma letra gastando cifras que no se parecen en nada.
Con la fórmula delante se ve en dos líneas. Un combi pequeño de 210 litros y un americano de 530, los dos de clase E: al primero le salen 189 kWh al año y al segundo 281. Misma letra en la etiqueta, 13,81 € de diferencia cada año en la factura, y 138,12 € en 10 años. Las dos letras son correctas: dicen que los dos aparatos aprovechan igual de bien su tamaño. Lo que no dicen es el tamaño.
189 kWh
al año, 28,38 € — 210 litros
281 kWh
al año, 42,19 € — 530 litros
×1,49
lo que separa a los dos en la factura, con la misma E en la etiqueta
Y no hace falta la fórmula para verlo. Entre los 8 frigoríficos que hemos verificado con su fabricante hay 5 de clase E: el Samsung Bespoke RF24BB620ES9, de 674 litros, gasta 50,1 kWh al año por cada 100 litros, y el Gorenje N 619EAXL4, de 304, gasta 79,9. Un factor de 1,59 en rendimiento, dentro de la misma letra.
La consecuencia práctica es sencilla y va contra el consejo que se repite en todas partes: la letra sola no te dice lo que vas a pagar. Te dice lo bien que aprovecha su tamaño el aparato. Para saber lo que vas a pagar hace falta el número de kilovatios-hora, y ese está impreso justo al lado.
De dónde sale la estimación cuando ya no tienes la etiqueta
Las calculadoras de esta búsqueda hacen una de estas dos cosas. O te piden los vatios del aparato y las horas que lo tienes enchufado —lo que no funciona con un frigorífico, porque el compresor arranca y para, y multiplicar por 24 horas da una cifra sin relación con la realidad—. O te devuelven una media por clase sin decir de dónde sale.
Aquí no hay media ni recta ajustada. Está la fórmula que el propio reglamento usa para calcular la letra de tu aparato. El Reglamento delegado (UE) 2019/2016 define el índice de eficiencia como el consumo anual dividido entre un consumo de energía anual normalizado —el SAE— y publica su cálculo completo en el anexo II, cuadro 1, y anexo IV, punto 4:
SAE = C × D × Σ Ac × Bc × [Vc/V] × (Nc + V × rc × Mc)
Parece más de lo que es. La suma recorre los compartimentos del aparato: cada uno aporta sus litros (Vc) y unos parámetros que dependen solo de a qué temperatura tiene que estar. Los alimentos frescos se conservan a 4 °C y el congelador a -18 °C, y de ahí sale su peso relativo: el texto lo calcula como rc = (24 − Tc)/20, o sea 1,00 para el frigorífico y 2,10 para el congelador. Un litro de congelador cuenta más del doble que uno de frigorífico, y por eso la estimación te pide los dos por separado.
C, D, Ac y Bc son factores de corrección tabulados: C depende de qué proporción del volumen es congelador, D del número de puertas exteriores, Ac de si el desescarche es automático y Bc de si el aparato va encastrado. Los cuatro están en la ficha de cualquier modelo, y los cuatro los puedes cambiar en la calculadora.
Lo que hay que retener es esto: ni un solo coeficiente de ese cálculo sale de nuestros aparatos. Todos vienen del texto legal de 2019. Eso tiene una consecuencia directa y es la razón de haberlo hecho así: la estimación vale para cualquier frigorífico, no solo para los que se parecen a los que nosotros hemos analizado.
El control: los mismos 8 aparatos, ahora como jueces
Como la fórmula no le debe nada al muestreo, los 8 frigoríficos verificados pasan a ser un control, y no una fuente. La prueba es directa: aplicamos la fórmula a los litros que declara cada fabricante, dividimos su consumo declarado entre el resultado y miramos si el índice que sale cae en el tramo de la letra que ese mismo fabricante le pone. Dos datos suyos enfrentados al reglamento, sin nada nuestro en medio.
El margen tampoco lo elegimos: el texto obliga a redondear el consumo al entero y el índice a la décima, así que ensanchamos el intervalo exactamente eso. Este es el resultado, sin retoques:
| Modelo | Litros (frigo + cong.) | Letra | Intervalo del reglamento | Declara | Margen |
|---|---|---|---|---|---|
| Siemens iQ300 KG49NXIBF | 311 + 129 | B | 114 – 143 kWh | 142 kWh | 1,0 kWh |
| Siemens iQ500 KG49EAICA | 302 + 117 | C | 130 – 164 kWh | 163 kWh | 1,2 kWh |
| Samsung RB38C600DSA | 276 + 114 | D | 169 – 212 kWh | 211 kWh | 1,1 kWh |
| Bosch Serie 2 KGN36NWEA | 216 + 89 | E | 191 – 240 kWh | 239 kWh | 1,2 kWh |
| Gorenje N 619EAXL4 | 207 + 97 | E | 194 – 244 kWh | 243 kWh | 1,2 kWh |
| Haier 3D 60 HTR3619ENMN | 234 + 114 | E | 209 – 263 kWh | 265 kWh | fuera por 2,0 kWh |
| Haier Cube 83 HCR3818ENMM | 311 + 156 | E | 242 – 304 kWh | 290 kWh | 14,1 kWh |
| Samsung Bespoke RF24BB620ES9 | 487 + 187 | E | 275 – 346 kWh | 338 kWh | 7,8 kWh |
La columna «margen» es lo que podría subir el consumo declarado antes de sacar al aparato de su letra. Es la medida de lo que vale este control: un acierto con treinta kilovatios-hora de margen no demuestra gran cosa, y 5 de estos aciertan por menos de 2 kWh al año.
7 de 8
la fórmula les devuelve la letra que declara su fabricante
1,0 kWh
de margen en el Siemens iQ300 KG49NXIBF: un 0,72 % de su consumo
1 de 8
Haier 3D 60 HTR3619ENMN
5 de los 8 aciertan por poco más de un kilovatio-hora al año —entre 1,0 y 1,2 kWh sobre consumos de 142 a 338—. Eso no es casualidad: un fabricante ajusta su aparato para entrar justo por debajo del techo de la letra que quiere lucir, porque cada décima de índice de más le cuesta una letra en el escaparate. Que la fórmula del reglamento los sitúe a un kilovatio-hora del límite exacto es la mejor señal de que está bien aplicada.
El que no encaja, y por qué lo dejamos en la tabla. Al Haier 3D 60 HTR3619ENMN la fórmula le calcula un índice de 101,0 cuando su etiqueta declara clase E, que termina en 100. Se pasa por 1,0 puntos de índice —que, como el índice es un porcentaje, son 2,0 kWh al año de más—, y hemos vuelto a la ficha de Haier a comprobar sus cuatro datos: 234 + 114 litros, 3 puertas, No Frost y 265 kWh. Ninguno lo explica. Lo que falta es el desglose por tipo de compartimento: el cálculo oficial distingue nueve tipos con parámetros distintos — despensa, bodega, cero estrellas, una, dos, tres, cuatro— y los fabricantes solo publican «frigorífico» y «congelador». Nosotros suponemos los dos más corrientes, y en este aparato esa suposición se queda corta. Sacarlo de la tabla nos daría un «7 de 7» impecable y falso.
Lo que esta estimación no puede hacer, aunque ahora salga del texto legal. Sigue siendo una estimación por letra: la letra es un tramo, no un número, así que el resultado es siempre un intervalo, y dentro de la clase E ese intervalo va de 195 a 243 kWh para un aparato de 300 litros. Y supone que tu congelador es de cuatro estrellas y que no hay compartimentos raros de por medio. La cifra exacta de tu frigorífico no está aquí: está en su etiqueta y en su ficha del registro europeo EPREL, a la que llegas con el código QR.
Dónde está el consumo exacto de tu frigorífico
Cuatro sitios, por orden de facilidad. En todos ellos es el mismo número, y es un dato obligatorio: nadie puede vender el aparato sin declararlo.
La etiqueta energética
El recuadro grande de la izquierda, bajo la escala de letras, donde pone kWh/annum. Es la cifra que la calculadora de arriba te pide.
El código QR de esa misma etiqueta
Lleva a la ficha del modelo en EPREL, el registro europeo de etiquetado. Ahí está el dato oficial, y también se puede buscar por el identificador del modelo si ya no tienes la pegatina.
El manual y la ficha del fabricante
Toda marca publica una ficha de producto por modelo, con el mismo formato que exige el reglamento. Es donde hemos ido a buscar la mayoría de los 8 consumos de esta página.
La página donde lo compraste
Es la fuente menos fiable de las cuatro, y no por casualidad: una página de venta resume. Cuando el dato de la tienda y el del fabricante no coinciden, el bueno es el del fabricante.
Si tu etiqueta pone A+, A++ o A+++, es de la escala anterior a marzo de 2021 y su letra no equivale a ninguna de las actuales: la escala se rehízo de cero y el método de cálculo cambió con ella. No hay conversión oficial, y las tablas de equivalencia que circulan tampoco la tienen. Lo bueno es que no te hace falta: esa etiqueta antigua ya trae impreso su consumo en kWh al año. Ese número sigue valiendo, y es el que debes meter en la calculadora.
Lo que hace subir la factura, y lo que nadie puede cuantificarte
El consumo de tu etiqueta sale de un ensayo normalizado, hecho a una temperatura ambiente controlada y sin nadie abriendo la puerta cada diez minutos. Tu cocina no es ese laboratorio. Lo que sigue sube el consumo por encima de la cifra declarada, y en todos los casos sabemos la dirección; lo que casi nadie puede darte con honestidad es el porcentaje.
El calor alrededor del aparato
Un frigorífico pegado al horno, a la vitrocerámica o a un radiador trabaja más. Y una cocina a 30 °C en agosto es otro aparato distinto del de febrero. Aquí sí hay un dato oficial que puedes mirar: la clase climática de tu frigorífico declara el rango de temperatura ambiente para el que está diseñado —SN de 10 a 32 °C, N de 16 a 32, ST de 16 a 38, T de 16 a 43—. Fuera de ese rango el fabricante ya no garantiza que enfríe bien.
La rejilla trasera tapada
El condensador tiene que soltar al aire el calor que saca de dentro. Si está contra la pared, lleno de polvo o encajado sin holgura, ese calor vuelve a entrar. Es el único punto de esta lista que se arregla en diez minutos y sin gastar nada.
El termostato más bajo de lo necesario
Cada grado de menos se paga. Los cinco grados del frigorífico y los dieciocho bajo cero del congelador son las temperaturas de referencia con las que se hacen los ensayos, y también las que conservan bien los alimentos. Bajar más no conserva mejor.
Las gomas de la puerta
Una junta endurecida o deformada deja pasar aire caliente de forma permanente, no solo cuando abres. Se comprueba cerrando la puerta sobre un billete: si sale sin resistencia, la goma ya no sella.
El hielo acumulado
En un aparato sin No Frost, una capa gruesa de escarcha aísla el evaporador justo donde no interesa. En uno con No Frost no debería formarse: si se forma, hay algo que no va bien y no es cuestión de consumo.
Fíjate en lo que no hay en esa lista: ningún «ahorra un 15 %». Los porcentajes que circulan por estas páginas no vienen de ningún ensayo publicado, y repetirlos sería regalarte una precisión que no existe. Lo que sí puedes medir es lo otro: el número de tu etiqueta, el precio de tu factura, y la resta con el aparato que estés pensando comprar.
Lo que consumen 8 frigoríficos reales, según sus fabricantes
Todo lo anterior sale del texto legal y no necesita esta tabla. Pero una cosa es el intervalo que un reglamento permite y otra lo que las marcas ponen a la venta, y para eso hacen falta aparatos concretos. No son medias por clase: es lo que cada marca declara oficialmente para cada uno de estos modelos, consultado el 20 de agosto de 2026 en su ficha técnica o en el registro europeo EPREL. Los aparatos cuyo dato no pudimos confirmar en una fuente del fabricante se quedaron fuera, aunque su página de venta publicara un número.
| Modelo | Formato | Litros | Letra | kWh/año | Al año |
|---|---|---|---|---|---|
| Siemens iQ300 KG49NXIBF | Combi | 440 | B | 142 | 21,30 € |
| Siemens iQ500 KG49EAICA | Combi | 419 | C | 163 | 24,45 € |
| Samsung RB38C600DSA | Combi | 390 | D | 211 | 31,65 € |
| Bosch Serie 2 KGN36NWEA | Combi | 305 | E | 239 | 35,85 € |
| Gorenje N 619EAXL4 | Combi | 304 | E | 243 | 36,45 € |
| Haier 3D 60 HTR3619ENMN | Combi | 348 | E | 265 | 39,75 € |
| Haier Cube 83 HCR3818ENMM | Multipuerta | 467 | E | 290 | 43,50 € |
| Samsung Bespoke RF24BB620ES9 | French Door | 674 | E | 338 | 50,70 € |
Coste calculado a 0,15 € el kilovatio-hora, una hipótesis nuestra que la calculadora te deja cambiar por la de tu factura. Entre el primero y el último de la tabla hay 29,40 € al año, y son aparatos de tamaños muy distintos, que es justamente lo que la letra sola no te dice.
Preguntas frecuentes sobre el consumo de un frigorífico
¿Cuánto consume un frigorífico al año?
Depende del formato y de la letra, y el margen es enorme. Aplicando la fórmula del Reglamento delegado (UE) 2019/2016 a una clase E: una mini nevera de 90 litros ronda los 77 kWh al año, un combi estándar de 300 litros está entre 195 y 243, y un americano de 530 litros sube a 281. A 0,15 € el kilovatio-hora, del orden de 11,58 € a 42,19 € al año. No existe una cifra media que te sirva: la de tu aparato está impresa en su etiqueta, en kWh/annum.
¿Cuánto gasta una nevera al mes en euros?
Divide su consumo anual entre doce y multiplícalo por el precio de tu kWh. Un combi estándar de 300 litros y clase E sale por 2,74 € al mes a 0,15 € el kilovatio-hora; una mini nevera, por 0,97 €, y un americano, por 3,52 €. La calculadora de esta página lo hace con tu precio real, el de tu factura, que casi nunca es el de las tablas.
¿Dónde veo los kilovatios-hora que consume mi frigorífico?
En el recuadro grande de la izquierda de la etiqueta energética, donde pone kWh/annum. Si ya no tienes la etiqueta, el mismo dato está en el manual, en la ficha del modelo en la web del fabricante y en el registro europeo EPREL, al que se llega con el código QR de la propia etiqueta o buscando el identificador del modelo. Es un dato público y obligatorio: nadie puede vender el aparato sin declararlo.
Mi etiqueta pone A++. ¿A qué clase equivale hoy?
A ninguna. En marzo de 2021 la escala se rehízo de cero: desapareció el sistema de los signos más y se volvió a una escala de A a G, calculada además con un método distinto. No hay tabla de conversión oficial, y las que circulan por internet no la tienen tampoco. La buena noticia es que no la necesitas: la etiqueta antigua ya trae impreso su consumo en kWh al año. Usa esa cifra directamente en la calculadora.
¿Consume más un frigorífico No Frost?
Casi todos los frigoríficos que se venden hoy son No Frost, así que no tenemos con qué aislar su efecto, y desconfía de quien te dé un porcentaje. Lo que sí se ve en nuestra tabla es que el sistema de descongelación no ordena nada por sí solo: el mejor rendimiento por litro es un No Frost, el Siemens iQ300 KG49NXIBF con 32,3 kWh al año por cada 100 litros, y el peor también lo es: el Gorenje N 619EAXL4, con 79,9. Lo que sí ordena es la letra, y a igualdad de letra, el tamaño.
¿Cuánto ahorro pasando de una clase E a una clase B?
A 300 litros, nuestro modelo estima 219 kWh al año para una clase E y 112 para una clase B: unos 16,05 € al año a 0,15 € el kilovatio-hora, 160,55 € en 10 años. Es dinero real, pero rara vez cubre por sí solo la diferencia de precio de compra: esa cuenta está hecha con precios reales en nuestro análisis de frigoríficos.
¿Compensa cambiar un frigorífico antiguo?
La pregunta correcta no es la edad, es el consumo. Busca los kWh al año de tu aparato actual —están en su etiqueta, sea de la escala que sea—, réstale el del modelo que te plantees comprar y multiplica por el precio de tu kWh. Ese es el ahorro anual, y la diferencia de precio dividida entre él son los años que tardas en recuperarlo. Si tu aparato no falla y su consumo no es escandaloso, casi nunca sale a cuenta cambiarlo solo por la factura de la luz.
¿Cuántos vatios tiene un frigorífico?
Es la pregunta que más despista, y varias calculadoras la usan mal. Un frigorífico no consume sus vatios de placa de forma continua: el compresor arranca y para muchas veces al día, y además hay resistencias de descongelación que entran de vez en cuando. Multiplicar los vatios por 24 horas da una cifra sin ninguna relación con la realidad. Por eso su etiqueta declara directamente un consumo anual, y por eso esta calculadora te pide ese consumo y no los vatios.
¿Influye la temperatura de la cocina en el consumo?
Sí, y en la dirección que imaginas: cuanto más caliente esté la habitación, más trabaja el compresor. Lo que no vas a encontrar aquí es un porcentaje, porque no hay ninguno verificable. Lo que sí es un dato oficial es la clase climática de tu aparato, que declara el rango de temperatura ambiente para el que está diseñado: SN de 10 a 32 °C, N de 16 a 32, ST de 16 a 38 y T de 16 a 43. Fuera de ese rango el fabricante ya no garantiza que enfríe bien.
¿Un frigorífico lleno consume menos que uno vacío?
Es de las creencias más repetidas y de las peor sostenidas. La masa fría dentro amortigua la subida de temperatura cuando abres la puerta, pero también hay que enfriar lo que metes. El ensayo con el que se mide el consumo declarado se hace en condiciones normalizadas, así que ninguna de las dos situaciones está en la cifra de tu etiqueta. Lo que sí está medido y sí decide es la letra y el volumen.
¿Qué es el índice de eficiencia energética de un frigorífico?
Es el número que hay detrás de la letra. El Reglamento delegado (UE) 2019/2016 lo define como el consumo anual del aparato dividido entre un consumo de referencia calculado a partir de su volumen equivalente, expresado en porcentaje. Un índice de 90 significa que el aparato gasta el 90 % de lo que gastaría un frigorífico de referencia de su tamaño. Las letras son tramos de ese índice: A hasta 41, B hasta 51, C hasta 64, D hasta 80, E hasta 100, F hasta 125 y G por encima.
¿Por qué dos frigoríficos con la misma letra no consumen lo mismo?
Porque la letra es una proporción, no un consumo. Se calcula sobre un volumen de referencia, así que un aparato grande y uno pequeño pueden lucir la misma letra gastando cifras muy distintas. En nuestros 8 modelos verificados, entre el mejor y el peor de la clase E hay un factor de 1,59 en consumo por litro: 50,1 frente a 79,9 kWh por cada 100 litros.
¿Sirve esta calculadora para un frigorífico sin congelador?
Sí, en los dos modos, y esto ha cambiado. Con el dato de tu etiqueta siempre valió: ese número ya lo dice todo. La estimación por letra antes no servía, porque estaba ajustada sobre aparatos que llevaban todos congelador. Ahora sale de la fórmula del reglamento, que trata cada compartimento por separado: pon 0 litros de congelador y el cálculo deja de aplicar el factor de los combinados, tal y como manda el texto para un aparato de un solo tipo de compartimento. Un monoporte de 320 litros no es un combi al que le hayan quitado el hielo, y el reglamento lo sabe.
¿De dónde salen los consumos de vuestra tabla?
De la ficha técnica del fabricante o del registro europeo EPREL, modelo por modelo, consultados el 20 de agosto de 2026. No son medias ni estimaciones: son las cifras que la marca declara oficialmente. Los aparatos cuyo dato no pudimos confirmar en una fuente del fabricante quedan fuera de la tabla aunque su página de venta publique un número.
El mismo cálculo, en el resto de la casa
La etiqueta energética no habla el mismo idioma en todos los aparatos: un frigorífico declara kilovatios-hora al año, una lavadora los declara por cada 100 ciclos y una secadora por ciclo. Multiplicarlos igual da facturas equivocadas por un factor de cien. En cada uno de estos análisis está el consumo verificado modelo por modelo.
En resumen: tu frigorífico ya lleva escrito lo que gasta
No hace falta estimar nada si tienes la etiqueta delante. El número de kilovatios-hora al año por el precio de tu kilovatio-hora, y ya está: entre 21,30 € y 50,70 € al año en los 8 aparatos que hemos verificado. Todo lo demás de esta página existe para los casos en que ese número se ha perdido.
Y si te lo llevas todo en una frase, que sea esta: la letra sola no basta. Mide lo bien que un aparato aprovecha su tamaño, no lo que te va a costar. Entre nuestros 5 frigoríficos de clase E hay un factor de 1,59 en consumo por litro, y ninguno de los dos extremos miente en su etiqueta.
Lo que esta página no puede darte: los 8 aparatos verificados son los del análisis de frigoríficos de agosto de 2026, todos con congelador y ninguno de clase A, F ni G. Es suficiente para ajustar el modelo y para comprobarlo, no para hablar del mercado entero. Cuando la estimación y tu etiqueta no coincidan, la que tiene razón es tu etiqueta.